
Las farmaceúticas envuelven sus medicinas en sabores horribles para evitar que los niños las confundan con golosinas, los ponen en envases imposibles de abrir, pero no siempre es eficaz y somos los padres los que debemos asegurarnos que no están a su alcance. Los Centros de la Asociación Americana de Centros de Toxicología, han detectado un aumento de envenenamientos del 22 por ciento en Estados Unidos, en los menores de 5 años o menos.
En la sala de estar o living los pequeños pueden encontrar botellas de licores que también deben ser mantenidas fueras de alcance de los pequeños. Además del tabaco o los cigarrillos que las madres fumadoras dejan por cualquier lado. Los controles remotos o mandos a distancia funcionan a pilas que cuando son introducidas en la boca pueden ser toxicas.
Lamentablemente los accidentes domésticos son más frecuentes de lo que nos gustaría. Por más que tomemos todas las precauciones necesarias, en ocasiones no se pueden evitar.