
La televisión forma parte de nuestro día a día para informarnos, distraernos y hacernos pasar ratos de ocio más allá de nuestro propio entorno. Para los niños resulta un elemento especialmente atractivo, sobre todo si logran conectar con contenidos dedicados exclusivamente para ellos. Es así como las series de dibujos animados se convierten en fundamentales, no sólo para su diversión sino también para aprender o encontrar esos valores y enseñanzas que a los padres, a menudo, nos cuesta tanto explicar.
Hacer que nuestros niños, y no tan niños, entiendan la diversidad humana que existe en nuestra sociedad, la acepten y la normalicen en sus vidas, es una tarea que todo padre y educador debe tener siempre en sus manos. Es necesario que enseñemos a nuestros niños a respetar el mundo que les rodea a través de la variedad y características de sus habitantes.
Los programas de televisión en los que participan niños suelen ser de los más requeridos y aplaudidos de la pequeña pantalla. Así que no es extraño que los casting para elegir a esos niños, que pronto se convertirán en estrellas, sean uno de los acontecimientos a los que los padres no suelen faltar.
El mundo de la tecnología ha avanzado a pasos agigantados durante las últimas décadas. Apenas hace medio siglo que sólo unos pocos eran poseedores de un aparato de televisión, consiguiendo que los niños, además de sus juegos en la calle, tuvieran un ratito de diversión más allá de los juegos tradicionales. Por aquel entonces ya existía un contra respuesta a esos "inventos diabólicos" que abstraían la atención de los niños. Aquellos antepasados nuestros ni se imaginaban lo que, a la vuelta de unos pocos años, se nos iba a venir encima.
Las televisiones son conscientes que una de las grandes claves para mantener el índice de audiencia por todo lo alto, es incluir a niños en sus programas, mucho más si son talentosos o muestran ciertas habilidades, casi más propias de los adultos que de su temprana edad. Niños que, en algunas ocasiones, parecen pequeños monstruos, casi mecanizados, que se mueven al compás de un interés que resulta poco claro.
Uno de los objetos que se ha convertido en, casi, indispensable en nuestra vida es la televisión. A través de esa mágica ventana, somos capaces de entrar en mundos extraordinarios, conocer la respuesta a miles de enigmas o estar informados sobre aquello que sucede al segundo en cualquier rincón del mundo. Pero, sin duda, su objetivo máximo es el de entretener y divertir, al menos si hablamos de público infantil, por eso cuenta con un enorme éxito entre los más pequeños.
La tecnología ha venido a ocupar, en gran medida, el tiempo de ocio de nuestros niños. A lo largo de los últimos años, todo parece estar condicionado a los elementos electrónicos como las tablets, el ordenador o los videojuegos, incluso la televisión ya nos parece un invento arcaico y pasado de moda. Los niños, buscando sus momentos de diversión, ha dejado atrás, y casi olvidados, aquellos juegos al aire libre, compartidos con otros niños y en los que la vida social era el eje de todo juego.
Mañana es lunes 31 de octubre, pero no es un lunes cualquiera de esos aburridos, en los que empieza la semana laboral y en la que ya andamos añorando las delicias del divertido domingo. Este lunes resulta de lo más especial porque se celebra Halloween. Muchos niños harán puente en sus colegios, así que los tendremos en casa disfrutando de un día de fiesta que va a ser de lo más atractivo.
En los últimos tiempos, la tecnología ha ocupado un importante lugar en la mayoría de nuestros hogares. Las familias ya no se conforman con entretenerse, todos juntos, frente a la pantalla del televisor, ahora además cada uno dispone de distintos dispositivos móviles lo que permite que ese tiempo de ocio quede dividido en gustos, aficiones y espacios. Compartir momentos familiares se convierte, a menudo, en un auténtico milagro.