
Una de las primera pruebas que le realizan a tu bebé recién nacido es la del talón. Se trata de un pequeño pinchazo que le realizan, como su propio nombre indica, en el talón del niño para coger únicamente unas gotitas que se impregnan en unas tiras de papel de filtro. Este singular análisis se hace a las 48 horas del nacimiento del pequeño en el propio hospital en el que hayas dado a luz.
¿Te has planteado alguna vez que hacen con la sangre que sobra de los análisis? Yo nunca y me ha llamado mucho la atención una polémica que ha surgido en Estados Unidos por la conservación de esa sangre. En concreto, los padres se quejan de que se conserva tras la prueba de talón del recién nacido para investigaciones posteriores. Y, no se pide autorización para ello.