
Hoy celebramos el Día de San Valentín, una fecha en la que el amor como sentimiento universal es protagonista de este 14 de febrero. Existen distintos tipos de amor: aquel que es incondicional se define por su nivel de profundidad. No está condicionado a otros factores sino que responde a la propia aceptación. Este tipo de amor es muy importante en la maternidad y en la paternidad. Una nueva etapa de la vida en la que los protagonistas acompañan al bebé desde la etapa del nacimiento a lo largo de su crecimiento.
Las emociones y los sentimientos forman parte de la vida del ser humano en las distintas etapas de su existencia. La gestión emocional es, de hecho, uno de los pilares de la felicidad. La etapa de embarazo es un periodo de novedad y cambio que, también, produce una respuesta emocional que refuerza la introspección. Cada mujer que vive esta experiencai es única y su realidad también lo es. En Uno más en la Familia enumeramos algunos de los sentimientos que son habituales en este tiempo.
Los niños que tiene mayor sensibilidad son fáciles de reconocer, se los puede ver afectuosos, que disfrutan del contacto con otras personas. Además, se caracterizan por responder con mayor sensibilidad a los gestos de las otras personas, a pesar de que se pueden llegar a sentir heridos.
Podemos encontrar diferentes opiniones acerca de si existe o no el instinto maternal. Algunos consideran que las mujeres de forma natural escogen ser madres, otros consideran que es simplemente una imposición social. Hoy nos referiremos a este interesante tema respetando todas las opiniones y sacando, dentro de lo posible, conclusiones al respecto.
En ocasiones las madres deciden empezar con el destete de su bebé, un momento en que podrán aparecer miles de sentimientos encontrados y dudas. Saben que el destete les podría traer más flexibilidad en los horarios y la satisfacción de haberlo alimentado correctamente por un lapso de tiempo, pero también es un momento cuando los sentimientos negativos también aparecen.
Los niños han empezado un nuevo curso escolar y ya se encuentran con las mochilas repletas de libros. Números, fórmulas, reglas de ortografía... todo un mundo nuevo y por descubrir para ampliar los conocimientos que tenemos de la vida y su entorno. Pero no debemos descuidar la parte lúdica y divertida de los libros pues a través de ellos, también, vamos a disfrutar de otros mundos llenos de aventura y color.
¿Te imaginas un mundo en el que no existan las palabras? ¿Cómo podríamos decir aquello que queremos, deseamos o esperamos? ¿Cómo expresar nuestros pensamientos, sentimientos o necesidades? Pues en un mundo así vive Diego, un niño que es tan pobre que apenas tiene unas pocas palabras, y es que en ese mundo en el que el vive es necesario comprar palabras, y luego comerlas, para poder usarlas, así que sólo aquellos que tienen mucho dinero también tienen muchas palabras.
Así, a primera vista y quedándonos solo con el título, podría decirse que nos encontramos ante un libro de recetas para niños. Claro que esta guía no nos enseña a cocinar los alimentos, ni siquiera a saber poner la sartén en el fuego, este maravilloso libro nos ofrece recetas para conocer y controlar nuestros sentimientos. Un libros muy especial lleno de imaginación pero, también, de estupendos consejos que nos llevarán a saber el porqué de muchas de nuestras emociones.