
Libro: Ser mamá para perezosas
Cuando llega el recién nacido a casa todo se transforma. Eso bien lo sabemos las mamás primerizas que nos hemos encontrado con un muñeco entre los brazos que, gracias a tener vida propia, nos ha trastocado la tranquilidad en la que vivíamos hasta el momento . El descanso deja de ser descanso, las noches pueden convertirse en momentos de eterna vigilia y la rutina en un mero espejismo de nuestra vida pasada. Efectivamente, nuestro hijo no sólo viene a colmarnos de alegría sino, también, de sorpresas varias que, a menudo, no sabemos bien como encajar.