
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) acaba de realizar un minucioso estudio para examinar la calidad de las cremas solares que utilizamos para nuestros niños. Esta organización es experta en valorar y someter a exámenes esos productos que circulan en el mercado y que, de forma especial, es indicado para los más pequeños. No debemos olvidar que no todo lo que se vende bajo el lema de uso infantil es adecuado para ellos. Así que debemos especial cuidado.
Ya quedan pocos días para que empiece el verano y las temperaturas ascienden de forma considerable. Es momento de disfrutar del aire libre, de la playa o la piscina, una época ideal para que los niños salgan a la naturaleza y sintamos que el clima nos acompaña. Pero hay ciertas precauciones que debemos tener muy en cuenta con el fin de mantener a nuestros niños bien protegidos, especialmente si todavía son bebés.
La pupila de los bebés es más grande y su cristalino más claro, esta es una de las causas por las que los niños absorben más radiación dañina que los adultos. En total 6 veces más que el ojo del mayor. Otra de las causas es que pasan más tiempo al aire libre, lo que les hace que ese riesgo aumente por tres a la hora de retener la radiación UV, esa que puede causar distintas lesiones en la vista.
El hecho de que cada año tengamos menos primavera y menos otoño, hace que los veranos e inviernos sean más duros. El frío es más fuerte y el sol pega más. Y frente a ambas agresiones externas, es preciso proteger bien la piel de los bebés durante todo el año, en especial de los rayos solares.
Ya hemos dicho en diferentes ocasiones lo importante que resulta que los niños estén protegidos de los rayos del sol. Y cuanto más pequeños sean, más aún. Los expertos consideran que la piel de los bebés es hasta un 30 por ciento más fina que la de los adultos. Además, contiene menos melanina, que es la defensa natural de la piel contra los rayos UV.
En la playa o en la piscina, es muy importante que nuestro bebé se encuentre bien protegido pero, para ello, no debemos sacrificar el diseño, la libertad de movimiento y la alegría del colorido. Hasta que nuestro pequeño no logra controlar los esfínteres, hemos de tener especial cuidado con los escapes que puedan producirse, por eso, ya tenemos en el mercado unos bañadores especiales que controlan los escapes de nuestro bebé.
Toda precaución es poca cuando nuestros bebés están expuestos al sol. Ya hemos hablado en más de una ocasión sobre los peligros y la manera de proteger a los niños de las radiaciones UVA/UVB. Podemos complementar la protección con ropa fabricada con un tejido que proporciona protección 50+ contra los rayos solares.