
La noche del 31 de octubre ya se ha convertido en toda una aventura en la que el terror y la diversión se dan la mano. Especialmente para los niños puede ser una experiencia fantástica donde la imaginación y la creatividad se impongan ante la rutina de los días. Disfrazarse, inventar un menú diferente o compartir actividades con la familia, son pequeños gestos que hacen que el miedo se transforme en toda una aventura llena de emociones y risas.
A los niños les encanta el agua, y cuando son bebés mucho más. Será que todavía recuerdan su época en el vientre materno, cuando solían hacer cabriolas en el reconfortante líquido amniótico. Por eso en verano es el momento ideal para que los peques disfruten del entorno acuático. Un baño en la piscina, además de mantenerlo fresquito, también le ayuda a divertirse y estrechar los lazos con los padres. Pero la piscina también puede ser una trampa muy peligrosa.
Todas las madres nos sentimos orgullosas de nuestros bebés y queremos compartir la noticia de su llegada y los logros que va teniendo día a día con el mundo, pero en ocasiones compartir demasiada información por medios como Internet puede resultar peligroso y sin pensarlo ni buscarlo ponemos la seguridad infantil en juego.
Hoy es un día muy especial para los niños. Los Tres Reyes Magos de Oriente, que iniciaron su camino hace días, llegarán hoy a nuestras ciudades para repartir ilusión y alegría a todos los niños de nuestro país. Es tradición que, a fin de que todos puedan disfrutarlos, realicen una emocionante cabalgata por las calles de la ciudad, en la que podremos verlos subidos a sus camellos o a sus majestuosas carrozas. Muchos han consultado en Rumbo.es los mejores desfiles para disfrutar de la música, personajes conocidos de los niños, animales o grupos de baile, que son algunas de las sorpresas que acompañan a los Reyes en su mágico paseo.
Un estudio ha demostrado que el colecho puede llegar a multiplicar el riesgo de muerte súbita en los bebés. El hecho de compartir la cama con los padres puede llegar a multiplicar por cinco el riesgo, independientemente de si se trata de padres que fuman o no.
Cuando compramos juguetes debemos estar alerta acerca de los peligros que pueden tener. Algunos, por sus fuertes sonidos, pueden dañar su audición, mientras que otros pueden dañar la vista.
Hemos hablado del peligro de los andadores o tacatá, un chisme que se vende en cualquier tienda de juguetes y puericultura, pero que resulta innecesario, contraproducente y muy peligroso para los bebés. Por desgracia seguimos teniendo que lamentar accidentes por culpa de estos aparatos.
En diferentes artículos ya hemos hablados de las redes sociales, de la influencia que tienen en nuestra sociedad y los cuidados que debemos tener en el caso de que los niños las empleen. Este es un tema recurrente que nunca tendrá fin, ya que cada vez más niños se suman a ellas, y en ocasiones, esto puede volverse peligroso, para él y para el resto de la familia.
No se trata de un problema de falta de conocimientos matemáticos, sino de desarrollo de la percepción visual. Los niños de primaria no tienen completamente desarrollados sus mecanismo de detección visual de bajo nivel, por ello no son capaces de apreciar la velocidad real a la que se acerca un vehículo. Los adultos podemos calcular de manera precisa lo que tarda en acercarse un coche que circule a 80,5 kílómetros por hora. Sin embargo, los niños a esa edad no pueden calcular lo que tarda un vehículo a 5 segundos de distancia y que circula a 30 kilómetros por hora.