
Cada vez son más las mujeres que se encuentran con un enorme problema cuando deciden ser madres. La vida actual, la contaminación ambiental o ciertas costumbres poco adecuadas, son factores que influyen, de forma directa en la salud femenina, y sobre todo en su capacidad reproductiva.
Cada vez son más los informes, estudios e investigaciones que nos llegan ligados a la lactancia materna y a sus múltiples ventajas. Además de ser un alimento sano, lleno de proteínas y nutrientes básicos para el desarrollo de nuestro bebé, también aporta infinidad de elementos que los protegen de las enfermedades o agentes externos que puedan dañar su salud.
Si asumimos que la prevención del sobrepeso y obesidad en la infancia, pasa por conseguir el equilibrio energético, podemos incidir sobre la alimentación y el sedentarismo, para combatir las que a día de hoy son consideradas epidemias, según la Organización Mundial de la Salud. Los niños actuales son más sedentarios de lo que éramos nosotros, especialmente los que residen en entornos urbanos, no ayuda mucho realizar varios desplazamientos en vehículo para ir a la escuela o a las actividades extraescolares; tampoco ayuda la utilización excesiva de medios de ocio audiovisuales.
Parece que los efectos de la crisis económica que se está viviendo en nuestro país, no queda sólo para los adultos o tiene una incidencia en los bienes materiales, también para el desarrollo físico de las futuras generaciones dejará una lamentable huella. Al menos esto es lo que se desprende de un informe realizado por la Universidad de Castilla-La Mancha.
Una particular investigación ha demostrado que existe un vínculo entre la fecha de nacimiento y la posibilidad de ser obesos. Un grupo de científicos ha pasado largas horas tratando de vincular el impacto de la genética, el medio ambiente y la obesidad, al parecer existe algo en común: la fecha de nacimiento.
De sobra es decir que la salud de la madre, así como sus hábitos de vida, inciden directamente en la salud del bebé, no sólo durante sus primeros meses, sino también en la que le queda de por vida, señales y secuelas que, en la mayoría de los casos, le acompañarán para siempre. Y dentro de los problemas que puede presentar la embarazada y resultan especialmente demoledores es el de la obesidad.
Acaba de realizarse un estudio en torno a los hábitos alimenticios familiares y la incidencia que tienen en la obesidad infantil, no sólo en el hecho de la elección de los alimentos sino, en la forma en la los tomamos. Al parecer comer en familia, y con una actitud positiva, previene a los niños de la obesidad, ese gran mal que afecta a un buen número de pequeños de los países desarrollados.
Gracias a unas novedosas camisetas inteligentes se podrá medir la cantidad de ejercicio físico que deberán realizar los pequeños con sobrepeso. Las mismas fueron creadas por los científicos del Centro de Investigación Biomédica en Red Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición.