
Tips para limpiar la nariz del bebé
Los pequeños respiran por su nariz y, por esa razón, es importante que siempre esté limpia y así poder facilitarle su respiración. Si el bebé tiene su nariz obstruida podrá tener dificultades para respirar.
Los pequeños respiran por su nariz y, por esa razón, es importante que siempre esté limpia y así poder facilitarle su respiración. Si el bebé tiene su nariz obstruida podrá tener dificultades para respirar.
Suele ser bastante habitual que a los niños, entre los 2 y 10 años, les sangre la nariz de forma frecuente. Si es sólo un goteo esporádico, generalmente no es necesario que lo llevemos al médico, pero si vemos que se alarga en el tiempo o es más abundante, lo mejor es acudir al pediatra para que determine la causa y no nos lleve a males mayores.
En el mercado existen distintos métodos o productos para despejar con toda seguridad la nariz de nuestro bebé. Una vez hemos comprobado que tiene mucosidad que le impide respirar con normalidad, podemos aplicar estos productos que, resultando totalmente inocuos, van a ayudarle a expulsar esos elementos extraños.
La rinitis es una enfermedad que afecta a las vías respiratorias altas, en concreto a la nariz, y produce estornudos, picor y goteo nasal. En el caso de la rinitis alérgica, además puede producir obstrucción nasal por la inflamación de los vasos sanguíneos de la mucosa nasal. Los bebés pueden tener alergias alimentarias o de contacto y síntomas asmáticos pero hasta el año se duda si desarrollan alergias ambientales.
Es más o menos habitual que a lo largo de la infancia nuestro niño vaya experimentando con su cuerpo, observando todos los orificios que lo componen. Al pequeño le resulta atractivo cada descubrimiento de sí mismo y va a ponerse a prueba, como un juego, a fin de que comprobar hasta donde llegan sus pequeños juguetes o cualquier otro objeto que encuentren por el suelo.
Aunque pudiera parecer que se trata de casos aislados, lo cierto es que las hemorragias nasales o epistaxis, son relativamente frecuentes en los niños a partir de dos años, disminuyendo en la pubertad. De todos modos debemos estar atentos y vigilar cuidadosamente los motivos por los que se producen y consultar con nuestro pediatra de inmediato ya que una pérdida constante de sangre en nuestro pequeño puede llevarle a contraer una anemia de graves consecuencias.
El suero fisiológico es una de las cosas que nunca falta en el botiquín de todas las casas en las que hay un bebé ya que es necesario para muchas cosas. Una de las más importantes es el lavado de la nariz del bebé, en especial en las etapas más frías del año cuando los catarros y las gripes están por todos los lados.