
La celebración de fiestas de cumpleaños ha evolucionado actualmente hasta convertirse, en algunos casos, en eventos espectaculares. Sin embargo, el valor de lo tradicional tiene la magia de la sencillez. Frente a otras formas de animación que destacan en este ámbito festivo, los juegos tradicionales conquistan por su atemporalidad. ¿Qué ventajas aportan los juegos tradicionales en fiestas de cumpleaños para niños y niñas?
Jugar en familia puede parecer una experiencia muy sencilla, sin embargo, aunque el juego puede surgir desde la improvisación y la espontaneidad, en muchas ocasiones, los momentos compartidos entre padres e hijos requieren de un aprendizaje. Un aprendizaje que implica principalmente a los padres. Especialmente, cuando esta iniciativa no se disfruta realmente, se vive como una obligación o se tienen en cuenta otras alternativas. ¿Cómo aprender a jugar con los hijos?
Las sobreprotección muestra las dificultades que algunos padres pueden experimentar en la búsqueda de un equilibrio en la supervisión y acompañamiento de los hijos. La sobreprotección tiende a la vigilancia excesiva y a la búsqueda de control. Y conviene indicar que la sobreprotección también extiende su huella hasta el ocio y juegos infantiles. Los niños crean un universo propio a través del juego y las actividades en común. Sin embargo, actualmente es posible observar una mayor tendencia hacia el individualismo en el tiempo de ocio en el hogar. Por otra parte, la imagen de niños que se divierten en la calle parece más propia del pasado.
El juego no solo puede expresarse y desarrollarse de forma individual, sino que también promueve el encuentro y la relación social. Por ello, aunque los juegos en el hogar reúnen a la familia alrededor de experiencias compartidas, el contacto con el grupo de iguales es clave durante la infancia. Por ejemplo, el niño va creando un círculo de confianza con algunos de sus compañeros de clase, vecinos del barrio o amigos con los que se encuentra en la plaza del pueblo de sus abuelos cada fin de semana.
Jugar es una necesidad no solo para tu hijo, sino también para ti mismo. Tal vez has desconectado de esta perspectiva en tu etapa adulta. Sin embargo, puedes potenciar la conexión con tu niño interior a través de la flexibilidad, los valores y la improvisación. En Uno más en la Familia te damos diez consejos.
Un hogar formado por una familia con hijos también puede convertirse en espacio de bienvenida para otras personas. Por ejemplo, tras la vuelta al cole, es positivo que el niño tome la iniciativa de invitar a sus amigos a jugar en casa (aunque sea de vez en cuando). Te damos cinco razones para propiciar esa circunstancia.
El sentido positivo de los juegos infantiles no se contextualiza, únicamente, durante el verano. Sin embargo, el periodo de vacaciones pone el acento, de un modo especial, en la diversión que aportan las actividades de ocio, los planes sociales y el entretenimiento. En El Blog Infantil realizamos un repaso de diez tipos de juegos para niños y niñas.
Existen muchos juegos y actividades que tienen una finalidad educativa. Las dinámicas que ponen el acento en la clasificación de distintos objetos son un buen ejemplo de ello. En ese caso, el criterio elegido para la organización de distintos elementos es una característica observable como, por ejemplo, el color, la forma o el tipo de producto. ¿Qué ventajas aportan aquellas propuestas que se centran en este objetivo educativo? En El Blog Infantil lo comentamos.
Invitar a un amigo a jugar a casa es una de las formas de socialización que se descubren durante la infancia. La planificación es clave en esas primeras ocasiones que cuentan con la supervisión de las respectivas familias. Es decir, es recomendable que el adulto responsable que actúa como anfitrión mantenga una comunicación directa con los padres del invitado.