
Aunque parece que a menudo lo olvidemos, el juego ha formado parte de nosotros desde, casi, el primer segundo de nuestra vida. En solitario nos ayuda a desarrollar la imaginación, tomar destreza en los primeros movimientos de autonomía y equilibrar el mundo emocional que nos rodea. En grupo y, a través de él, aprendemos reglas, convivencia y nos enseñamos a compartir, a respetar y tolerar las posturas opuestas.
No juego a nada que implique apostar dinero, salvo alguna excepción con la quiniela o la lotería muy de vez en cuando. No es que no me guste, es que le tengo mucho respeto. Se lo que es la ludopatía, lo relativamente fácil que es caer en ella, lo que provoca en una persona y prefiero no tentar a la suerte. Si tenemos en cuenta que un millón y medio de españoles son ludópatas, de los que el 31 por ciento son mujeres y que de ellas el 80 por ciento no trabaja fuera de casa, creo que hago bien manteniéndome lejos.
Ayer ví en Odisea un documental que me llamó mucho la atención, aviso que voy a contar el final por si alguien está intersado en verlo. Niños en vela cuenta algunos casos de niños con trastornos extremos del sueño y que son atendidos en la Unidad Pediátrica de Alteraciones del Sueño en el Hospital Infantil Evelina, en Londres. En concreto el primer episodio se centra en una niña de 3 años que sólo duerme cuatro o cinco horas cada noche.
Continuando con el tema de la mentira infantil, recordemos que los padres deben estar atentos a diferenciar los momentos en que la mentira hace parte de una broma o un juego, y cuándo estas afirmaciones son producto de inseguridades o confusiones secretas que los niños se han guardado; cierto es que mentir es signo de poseer una gran imaginación y habilidades para crear y componer, pero esta no es razón para dejar pasar las mentiras, sin conversar con los pequeños y conocer sus razones para mentir.
La mentira en los niños pequeños, tiene un significado y un mecanismo diferente, al de los niños en la etapa de la pubertad, los adolescentes y los adultos. Las primeras muestras de mentira, se dan a muy temprana edad y a manera de juego; basta con ponerle en frente al niño un juguete u objeto llamativo, fingir que no los estamos viendo para que lo tome y luego preguntarle si lo ha tomado: seguramente dirá que no.
Por décimo año consecutivo vuelve la campaña 'Un juguete, una ilusión' que organizan Radio Nacional de España y la organización 'Crecer jugando' y con la que pretenden recaudar fondos para llevar la ilusión y alegría a lo niños más desfavorecidos de nuestro planeta y que se encuentran repartidos en 20 países de África, Asia y América Latina. Y es que, tristemente, a menudo se nos olvida que el acto del juego es vital en el desarrollo de los niños ya que les hace crecer anímicamente igualados en posibilidades con el resto de la infancia del mundo.
Terminan las vacaciones o la baja maternal y nuestro pequeño se tiene que incorporar a la guardería. Esta situación, en la mayoría de los casos, resulta casi más traumática y dolorosa para la madre que para el bebé. Si hemos sabido elegir bien el centro educativo no tenemos porqué tener ningún temor sobre todo porque, de ahora en adelante, nuestro niño va a ir ampliando su mundo social y afectivo, al mismo tiempo que irá recibiendo estímulos que tanto bien le van a hacer para su desarrollo.