
Por haber sido informados mal acerca de un problema en la salud de su hija, unos padres fueron indemnizados con 739 mil euros. Esta medida fue tomada por el Tribunal Supremo en una sentencia de la Audiencia de Salamanca. El motivo puntual es que al no ser informados de la grave enfermedad durante el embarazo no tuvieron la posibilidad de abortar dentro del plazo legal permitido.
El tacto vaginal es un examen común y habitual practicado a las mujeres gestantes y que se encuentran a pocos días de dar a luz. El ginecólogo introduce sus dedos índice y medio en la vagina para palpar las paredes pélvicas y, de este modo, conocer la consistencia, longitud y apertura del cuello uterino, así mismo también la posición del bebé.
Aunque haya quien se empeñe en subrayar que la mayoría de los partos se producen de forma natural esto no es del todo cierto. Ya que de serlo sería mucha casualidad que los paritarios estuvieran mucho más vacíos los fines de semana. Como si los peques lo supieran y decidieran darle un respiro a sus padres y a los médicos, matronas y demás.
Ya os hemos contado la importancia que tienen las bolas chinas en la recuperación del suelo pélvico después de haber pasado por un embarazo y un parto. Y también os explicamos paso a paso cómo ponerse estas bolitas sin peligro alguno y sus beneficios a corto y medio plazo. Sin embargo, aún hay muchas mujeres que tienen dudas acerca de sus resultados.
Demasiadas embarazadas dan negativo en el análisis de anticuerpos de rubeola. En unos casos porque no se les puso la vacuna de niñas y en otros porque dicha vacuna no fue lo suficientemente efectiva. Hasta 1980 no se introdujo la vacunación sistemática en España contra esta enfermedad y hasta 1985 no se superó el 80 por ciento de cobertura. Teóricamente en 1989 el 97 por ciento de las niñas habían sido vacunadas, pero la reducción ese año fue del 82 por ciento. Eso quiere decir que gran parte de las mujeres actuales en edad fértil no han sido vacunadas o no son resistentes frente a la rubeola.
Se considera prematuro al bebé nacido antes de la semana 37 de gestación. En la actualidad el número de bebés que nacen antes de completar el embarazo ha aumentado considerablemente, en gran medida debido a la edad de la madre. Aunque en su mayoría sobreviven sin problemas, incluso los extremadamente prematuros, las madres deberían estar informadas de los factores de riesgo, la identificación de la llegada de un parto prematuro o los cuidados que puede requerir el pequeño.
La Ministra de Sanidad, Trinidad Jimenez ha anunciado que a partir de septiembre se entregará a los pacientes de los hospitales una factura informativa con el coste de su tratamiento. Es la llamada factura en la sombra, que al menos en la Comunidad Valenciana, se entrega desde hace tiempo junto al alta. No hay que pagarla, se trata de una medida que, supuestamente, concienciará sobre el coste de la sanidad y ayudará a quitar la idea de que es un servicio gratuito. No se si hay alguien que piense así, será quien no mire su nómina.
Según un estudio publicado en la revista Nursing Research, los cursos de preparación al parto no son tan útiles como deberían. Las matronas españolas están de acuerdo y basan la falta de utilidad en que han quedado anticuados. El temario de los cursos practicamente no ha variado desde que salieron en los años 60 y 70. Hoy día lo normal es que las madres reciban anestesia epidural y que el parto esté totalmente controlado por los especialistas, por lo que las posibilidades de actuación y elección de la parturienta son muy limitadas.
En la vigésima semana de embarazo el ginecólogo te mandará una ecografía un poco especial, un Eco-Doppler. Para tí será una ecografía normal, generalmente abdominal (por la tripa), pero un poco más larga que las habituales. Para el médico es un buen método diagnóstico que le permitirá estimar la situación del bebé con bastante precisión. Es, como todas, inocua para la madre y el feto.