
Hoy, día 23 de abril resulta ser de lo más especial, como es tradición se celebra el Día del Libro, un momento único y maravilloso para entrar de lleno, y con toda intensidad, en el mundo de las palabras, de la ficción y, sobre todo, de la creatividad. Enseñar a nuestros niños a amar la literatura debería ser una de las asignaturas obligadas para todos los padres responsables, así que lo mejor será que se los pongamos a mano para que siempre puedan disfrutar de ellos, adoptándolos como una forma de diversión más.
Este fin de semana tenemos una cita con los niños para ir al teatro. Y es que les encanta eso de encontrarse con un espectáculo en vivo y en directo, en el que se narren aventuras divertidas, historias que ya conocen y personajes que, por cómicos y esperpénticos, les hagan reír durante un buen tiempo. Son esas experiencias que, vividas de niños, ya no se olvidan nunca a lo largo de nuestra vida.
Aficionar a los niños a la lectura es una tarea que debemos realizar los padres y educadores. Pero si hacemos que estas actividades, que corresponden a su tiempo de ocio y diversión, se conviertan en una obligación, entonces vamos a obtener el efecto contrario. Por eso lo mejor es aficionarles, desde bien pequeños y, sobre todo, ofreciéndoles libros con los que se sientan identificados.
Hoy se celebra en todo el mundo el Día del Libro, un evento especial en el que se conmemora el fallecimiento de dos grandes figuras literarias y que se produjo el mismo día del mismo año, algo insólito, aunque con algunas dudas y que según cuentan otras fuentes, fue amañado en la historia para que quedara más redondeado. Lo cierto es que, sea como sea, hoy es un día importante para todos aquellos que amamos la palabra escrita, el verbo ágil, el sustantivo eterno y glorioso. Por eso para los niños, también lo debe ser.
Abril, además de traernos la primavera, las buenas temperaturas y abrirnos la puerta al ocio en la naturaleza, nos trae, también la celebración del Día del Libro, una buena excusa para que los pequeños se acerquen al mundo de la literatura, afición que si conseguimos consolidar entre sus diversiones, estaremos asegurándoles un futuro lleno de emociones, sentimientos y sensibilidad.
Uno de los mejores legados que podemos dejar a nuestros hijos es el amor por los libros. La lectura les ofrece una infinidad de ventajas, tanto educativas, intelectuales, como sociales y comunicativas. No podemos obviar que los libros, hechos de palabras, van a ser una fuente constante de nuevos vocablos, nuevas formas de ver y entender el mundo y un pasaje directo hacia otras sociedades y culturas a las que no tenemos acceso.