
El hecho de que cada año tengamos menos primavera y menos otoño, hace que los veranos e inviernos sean más duros. El frío es más fuerte y el sol pega más. Y frente a ambas agresiones externas, es preciso proteger bien la piel de los bebés durante todo el año, en especial de los rayos solares.
Con la llegada del buen tiempo llegan también los riesgos por la exposición al sol. Proteger la piel de nuestros hijos es muy importante para prevenir el cáncer de piel cuando sean adultos. Además de las lociones apropiadas a su edad y la ropa protectora, los niños deberían utilizar un gorro que les proteja la cabeza, cuello y hombros.
El sol ya empieza a calentar y es muy importante proteger a los niños de los rayos ultravioletas. Las cremas para extenderles sobre la piel son fundamentales. Sin embargo, es preciso saber bien qué lociones están indicadas para los niños, el grado de protección que tienen y la confianza y garantía que ofrecen las distintas marcas.
El vocal de Dermofarmacia del Colegio de Farmacéuticos de León, Rubén García de la Peña, ha recomendado que el baño de los lactantes se haga sin esponja y durante un máximo de 5 minutos. La temperatura del agua debe ser de 36 grados. Para los bebés más mayores se puede prolongar durante 10 o 15 minutos. Son consejos fáciles de seguir ya que los más pequeñitos tardan en aprender a disfrutar del agua y no les podemos tener mucho tiempo llorando y los más mayores que ya disfrutan con 15 minutos tienen una gran diversión.
Una vez finalizadas las fiestas navideñas seguro que nos han quedado un buen número de dulces escondidos en la despensa que, o bien por haber comprado en demasía, por aquello de tener bastantes provisiones para las visitas, o porque no hemos tenido tiempo para consumirlos en su momento, han quedado relegados como alimentos caducos que sólo son propios en determinadas fechas. Es por eso que no hay nada mejor que reciclarlos para conseguir estupendas recetas que a nuestros niños, y no tan niños, les va a encantar.
Una de las veces que fuí a cortarle el pelo a la niña comenté con el peluquero sobre el tipo de champú que debía utilizar para ella. Me dijo que el momento de cambiar de bebé a niño depede de cada peque. En nuestro caso mi hija tiene mucho pelo y muy fuerte desde muy pequeña. Con dos años y medio su cuero cabelludo ya no era tan sensible como el de un bebé y lo recomendable era cambiar el tipo de champú.
Hace unos días os hablamos de los dulces que son tradicionales por estas fechas. Más allá de la moda que nos impone Halloween, nuestro país sigue manteniendo viva la llama de la tradición, sobre todo, con respecto a las recetas, algunas hasta milenarias, y que nos sirven como excusa para llevarnos al paladar una exquisitez casi tan sublime como un milagro.
Los expertos advierten que las cremas con alto índice de protección solar, pueden causar fuertes irritaciones en la piel de los pequeños menores de seis meses, mientras están en la playa o expuestos al sol. No es conveniente utilizar estas cremas en niños tan pequeños, ni exponerlos directamente al rayo del sol, ya que la piel del bebé menor de seis meses es más delicada y delgada que la de un niño de más edad.
Ya os hemos hablado, en multitud de ocasiones de los beneficios de la verdura y, sin embargo, del rechazo, casi innato, que produce en nuestros niños. Puesto que deben tomarla a fin de que crezcan sanos, fuertes y equilibrados, lo mejor es enseñarnos a camuflarla, tal y como Belén nos contó hace unos días.