
Cómo evitar que se nos pierda el niño
Sobre los dos años es cuando nuestro niño va queriendo ganar autonomía en sus propias acciones, así empieza a interesarse en explorar el mundo que le rodea y se lanza a la aventura sin mayor precaución que su propio deseo de descubrir zonas más allá de las cercanas a su entorno familiar. Es por eso que esta edad es la más proclive para que nuestro niño, aprovechando cualquier descuido, se suelte de nuestra mano y acabe extraviándose, sobre todo porque su sentido de la orientación todavía no está desarrollado.