
A lo largo de la vida, el ser humano puede mostrar interés por una gran variedad de temas. Algunas cuestiones despiertan la atención de forma pasajera. Otros asuntos perduran a largo plazo, hasta convertirse en una gran pasión. Por otra parte, el interés también se materializa en distintos niveles. Y puede alcanzar su máxima intensidad durante los primeros años de vida. Más en concreto, a partir de los 2 o 3 años. El interés intenso en los niños así lo pone de manifiesto.
Cuando finaliza el curso escolar, el aprendizaje y el descubrimiento no se posponen hasta el comienzo del próximo mes de septiembre. Existen diferentes espacios que nutren el conocimiento, las habilidades personales y la curiosidad. En El Blog Infantil ponemos el foco de atención en diez espacios de aprendizaje para niños y niñas en vacaciones.
La imagen tradicional del aula muestra a un grupo de niños que escucha con atención las indicaciones del profesor desde sus asientos. Sin embargo, el movimiento es inherente a la infancia y, por tanto, también puede integrarse en el proceso de enseñanza y aprendizaje. El aprendizaje en movimiento muestra un enfoque en el que el alumno participa de manera activa en el descubrimiento.
La vida académica alimenta el desarrollo creativo, racional, intelectual, emocional, social y afectivo. En ocasiones, el inicio de esta etapa se contextualiza incluso antes de los 3 años. Existen diferentes razones que propician esta medida como los factores relacionados con la conciliación. Los horarios de las escuelas infantiles se adaptan a las necesidades de organización del tiempo que surgen en familias con niños.
Cada niño es único desde una perspectiva integral. La diferencia también se manifiesta en el ritmo de aprendizaje. Cada peque experimenta su propio camino. Y es importante que sus pasos no estén condicionados por la búsqueda de resultados visibles a nivel inmediato. ¿Cómo respetar el ritmo de aprendizaje del bebé? Te proponemos cinco consejos.
La cultura de aprendizaje está muy arraigada en el ámbito educativo. Es decir, forma parte de la filosofía y de la misión de colegios y escuelas. Sin embargo, el propio hogar puede convertirse en un espacio que promueve la observación, el descubrimiento, el pensamiento crítico, la experimentación, el juego, la animación a la lectura y la estimulación sensorial en los niños. ¿Cómo crear los cimientos de una cultura de aprendizaje en casa que motiva y potencia el talento infantil? En El Blog Infantil proponemos diez sugerencias.
El entretenimiento y la diversión se alinean con una metodología significativa en el contexto de un aprendizaje lúdico y creativo. Es un enfoque que propone experiencias didácticas y nutritivas que potencian el desarrollo integral del niño. El aprendizaje lúdico y creativo es, además, vivencial. Es decir, el niño es protagonista y hace posible el proceso por medio de su participación.
Existen diferentes estilos parentales que se perciben en el proyecto de vida familiar. Pero el rol adoptado también puede descubrirse en la conexión que padres y madres mantienen con escuelas y colegios.
El proceso de aprendizaje adquiere matices diferentes en cada etapa vital. Los primeros meses de la existencia están marcados por la interacción con el entorno, la experimentación y el descubrimiento de nuevos estímulos. Se conoce como modelo enactivo según el punto de vista de Jerome Bruner, especialista en psicología cognitiva.