
Scoot Airlines ofrece zonas exclusivas para menores de doce años
Viajar en avión puede ser un placer o toda una tortura. Más allá del miedo a volar, nuestras predisposición a pensar en catástrofes o nuestro mayor o menor gusto por permanecer enclaustrados durante un buen periodo de tiempo, están las compañías que te toquen alrededor. Ese señor que no para de moverse, el otro que ronca o aquellos niños que lloran sin cesar durante todo el trayecto, como una insistente alarma que quisiera destrozarnos los tímpanos de por vida.