
Entre otras cosas.... Ya comenté en el post anterior, que este año las Navidades iban a ser diferentes y también una de las razones era la alimentación al estar embarazada. Ni salmón ahumado, ni serranito, ni choricito, ni salchichón, ni lomo, ... un disgusto vaya.
La verdad es que estas Navidades no van a ser iguales que otras, van a ser distintas. En este caso, para mí y mi marido son las primeras “embarazados” y eso hace que cambie la perspectiva sobre estas fiestas. Aunque seguro que me vuelvo a tragar “¡Qué bello es vivir!” Y más con lo sensiblona que estoy últimamente.